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¿Viajás al carnaval como turista o eventurero? 6 pistas que te ayudarán a descubrirlo con certeza

Todos coincidimos en que viajar es un placer. Dentro y fuera de Argentina, hay múltiples destinos y experiencias que nos tientan a sumar más y más millas.

Según el INDEC Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), 8,1 millones viajamos dentro de nuestras propias fronteras y más de 300.000 asistimos al último Carnaval, según los datos de la Secretaría de Estado de Turismo, Cultura y Deporte de Santa Catarina.

Ahora bien, armar las valijas es la tarea común para cualquier viajero. Sin embargo, ¿turisteamos o eventureamos? ¿Cuáles son las diferencias entre un turista y un eventurero?.

Con el Carnaval en la agenda de los próximos eventos preferidos por los argentinos; StubHub –plataforma de compraventas de entradas de eBay- preparó una serie de pistas que permiten reconocer a uno y a otro tipo de viajero, al emprender rumbo hacia el país carioca.

1) ¿Preferís las selfies o te pones detrás de la cámara para fotografiar la comparsa?

Normalmente, quienes prefieren autofotografiarse están más pendientes de registrar su visita y compartirla más que retratar una a una las imágenes que dan cuenta de la experiencia que están vivenciando. Aquí la primera diferencia; ¿te retratás a vos mismo cada dos minutos o mostrás en imágenes cada uno de los movimientos de las comparsas en el Sambódromo y luego te dedicas solo a disfrutar del momento?.

2) ¿Vas al sitio más popular o priorizás conocer atractivos menos descubiertos? Para el caso de los turistas, sin dudas tendrán en el top de su lista formar parte del Carnaval de Río y San Pablo–que son los más populares-. Para los eventureros, que siempre quieren disfrutar experiencias únicas, optarán por conocer los de Olinda y Recife y será la excusa para conectar con su gente, sus tradiciones y volverse parte del lugar y su comunidad.

3) ¿Seguís a la multitud o te gusta tomar tu propio camino? Generalmente los turistas, además de recorrer los lugares típicos, se sienten más seguros recorriendo en grupo y sobre todo, de su mismo país donde se sienten mejor acompañados y más contenidos. Los eventureros, por supuesto, gustan de sociabilizar pero valoran muchísimo la posibilidad de autoconocerse en el contexto de un nuevo lugar, reconocer sus sentimientos y sensaciones fuera de su zona de confort. Asimismo, escapan de sus coterráneos y se sienten atraídos por intercambiar con pobladores locales.

4) ¿Valija con sobrepeso o mochila liviana? Otro de los elementos que permiten reconocer y diferenciar a un turista de un eventurero, es el volumen de su equipaje. El turista, carga con todas las alternativas de atuendo, por las dudas. Cuando viaja al Carnaval, lleva desde el disfraz típico, las maracas pasando por la guía de viajes de todo Brasil, camperas por si refresca, un traje de baño e indumentaria por cada día de estadía, computadora, cargadores, libros, artículos de perfumería, etc. etc. Y durante el viaje, compra todos los souveniers que encuentra. Al eventurero, en cambio, es fácil reconocerlo en este sentido. Le gusta viajar liviano. Sabe que lo importante es vivir el momento y está seguro que podrá arreglárselas con pocos objetos. Se sentirá feliz de llevar lo justo y necesario y de traerse recuerdos y nuevos amigos al regreso más que bienes materiales.

5) ¿Portuñol o portugués? El argentino que “turistea”, habla en español y en las excursiones o paseos, contrata traductores para no tener que preocuparse por el idioma. El más atrevido se divierte usando el “portuñol”, una mezcla espontánea de argentino con tono brasileño. Por su parte, el eventurero, quiere adentrarse en la cultura. Escucha, aprende, se sumerge en la lengua local y si no domina el idioma al cien por cien, al menos, intenta utilizar frases cotidianas y de cortesía para sentirse más local y lograr una mejor conexión con el entorno y su gente.

6) ¿Hotel u hospedaje no convencional? Otra de las diferencias consiste en la alternativa de hospedaje. El turista más tradicional suele optar por hoteles. Probablemente si está dentro de sus posibilidades, elija cadenas conocidas ubicadas dentro del circuito turístico para sentirse confortable y seguro. Para el eventurero, el tipo de hospedaje forma parte de la experiencia y considera todas las modalidades. Posadas, departamentos, hospedarse en casas de brasileños, alquilar un sofá, camping, motorhome, decidirá por lo que más lo tiente y agregue valor a su vivencia.

7) ¿Check list o estímulo para próximas aventuras? Cuando el viaje se acerca a su fin, el balance del turista suele consistir en revisar la lista de imperdibles y alegrarse por haber conocido cada uno de esos famosos lugares. Y si le faltó alguno, le servirá como excusa para retornar. El eventurero, no lleva la cuenta. Cada viaje y cada evento es un estimulo para una próxima aventura. No se preocupa por cumplimentar una lista, su instinto y sus emociones son su brújula.

Entonces, ¿te considerás un turista o un eventurero?. El Carnaval de Brasil puede ser un buen test para descifrarlo.

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